
El guerrero de la luz no tiene miedo de parecer loco.
Habla en voz alta a sí mismo, incluso cuando está solo. Alguien le enseñó que esta es la mejor manera de comunicarse con los ángeles, y se aventura en contacto con este.
Para empezar, señala lo difícil que es. Él piensa que no tiene nada que decir, que no hará más que repetir tonterías.
Sin embargo, el guerrero persiste. Él habla con su corazón todo el día. Él dice cosas que no está de acuerdo con, conversaciones sin sentido.
Un día, se percibe un cambio en su voz. Y él comprende que está canalizando una sabiduría mayor.
El guerrero parece loco, pero esto es sólo un disfraz. Él se ha atrevido a buscar la información que requiere de su ángel, y ha tenido éxito en la obtención de la misma.

